Excursiones diarias en Oporto y alrededores
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Programa 09:00h - Recogida en el Hotel 10:10h – Llegada a Amarante - Visita del centro histórico 12:00h - Llegada a Lamego - Visita del centro histórico 13:00h - Comida – Presa Bagaúste 15:00h – Visita de una finca con prueba de vino 17:00h - Llegada y visita de Pinhão 18:00h – Salida hacia Oporto 18:30h - Llegada a Oporto
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Descripción La provincia de Douro es uno de los destinos turísticos más populares de Portugal. Sus características más importantes son la belleza de los escenarios y el río más largo de Portugal norteño, el Douro, envolviéndose a su manera por desfiladeros dramáticos, montañas, acantilados escarpados, colgando por laderas que producen el famoso vino de Oporto. Douro es un anfitrión de ciudades y de aldeas pequeñas, así como de castillos medievales punteados a través de la región.
Amarante - en el siglo XIII pasó por aquí, llegado desde Jerusalén, un monje con fama de santo, S. Gonçalo. Se convirtió en el patrono de la ciudad y se hizo cómplice de las mujeres solteras. Siéntese en una terraza a orillas del río, a la sombra de los verdes sauces y alisos y pruebe los famosos dulces de Amarante: 'papos de anjo', 'brisas' de Támega, pastas de S. Gonçalo. Irresistibles. Puede disfrutar de una bella perspectiva para una fotografía desde el puente de granito, obra maestra de la ingeniería civil barroca, en donde una serie de balconcillos circulares le invitan a sentarse a contemplar la ciudad y el río que pasa, las barcas llamadas "gaviotas" y las piraguas. En uno de sus extremos se levanta la iglesia y el convento de S. Gonzalo, conjunto arquitectónico imponente que bien merece una visita. Allí reposa el patrono de la ciudad y santo casamentero. Su rostro, modelado en piedra caliza, es una pequeña obra maestra. En comunión con la naturaleza, en las sierras que se extienden alrededor de la localidad, puede dar paseos, pescar en el río y visitar pueblos ricos en tradiciones.
Seguimos para Regua. Lo que le dio fama en toda Europa fue ser considerada la capital del vino de la región. Actualmente, hay rutas turísticas por sus viñedos, sus pueblos típicos y los panoramas que ofrece la región ya son considerados como una de las rutas más bellas de Portugal. Por su bahía se conoceran los antiguos rabelos anclados que nos recuerdan al precioso néctar que se transportaba en estos barcos de vela hasta Oporto. Es que Regua sigue siendo el centro de producción del famoso vino de Porto. Una de las satisfacciones para los turistas amantes de las caminatas es recorrer su ribera que es el punto de partida para los cruceros por el Río Douro. Además hay paseos peatonales, tiendas de artesanía, bares, restaurantes. Cabe destacar la visita de la Casa do Douro, que impresiona por sus grandes ventanales de coloridos vitrales que reproducen la historia y la producción del Oporto, como el Solar dos Vaz, que ofrece un recorrido por sus viñedos y bodegas en donde puede degustar los distintos vinos del lugar. La visita de Regua puede ser substituida por Lamego.
Pinhao es otra base en el valle de Douro, donde el vino de Oporto domina su cultura. Hay varias quintas alrededor de la ciudad que se pueden explorar para encontrar un buen vino de Oporto. La ciudad está en la base de las laderas cubiertas de vides y espectacularmente constituidas en la confluencia de los ríos Douro y Pinhão. Pinhão estalla de vida en otoño durante la cosecha anual de la uva, atrayendo a gentes de todas las partes del país. Popular por su pacífica localización en la orilla y por el paisaje circundante, Pinhão es una mecca para los amantes del exquisito vino.
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...La capital del popular vino, con su singular arquitectura y sus miradores sobre el río, es el punto de partida ideal para conocer el norte de Portugal. El valle del Douro/Duero, en paralelo al río, atravesando comarcas donde las márgenes del río se hallan colonizadas por bancales que, escalando las laderas, permiten cultivar las vides de donde se extraen los vinos -de los mejores de Europa- que luego se llevan a Oporto. Desde su ocupación, que se remonta a la prehistoria, el Valle del Douro, cuenta con multitud de vestigios de los pueblos que allí han vivido. Desde la época de la romanización se desarrolla allí la cultura de los viñedos. El paisaje de los viñedos da testimonio de los modos de organización de la viña en diferentes épocas históricas. En su origen es un paisaje desierto de bosques escarpados, dominadas por la pizarra y por el granito y cubiertos por matas y arbustos típicos de un clima entre el atlántico y el mediterráneo, que se vuelve más seco a medida que caminamos hacia el interior. A lo largo de tres siglos, se han creado técnicas de perfeccionamiento y valorización del terreno que han permitido el cultivo de la vid en condiciones adversas, en cuestas escarpadas y pedregosas, a través de la construcción de terrazas, soportadas por extensos muros de pizarra que ayudan a evitar la erosión. El paisaje ha sido modelado de forma inconfundible, para transformarlo en miles de kilómetros de viñedos. Las inmensas plantaciones de soportes paralelos, sean en terrazas en la horizontal o en viñas a lo alto, o ahora más frecuentemente alternando las dos modalidades, forman majestuosas tapicerías geométricas. Su estratificación escalonada, que rasga la montaña, contrasta con la silenciosa lisura de un río transformado en una sucesión de lagos por la construcción de embalses...
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